Peligroso inyectarse desinfectante para curar Covid-19, advierten expertos

  • Donald Trump sugirió que los científicos deberían investigar la inserción del producto Lysol en el cuerpo como una forma de curar el coronavirus SARS-Cov2

El Economista / Reuters / 24 de abril de 2020

Médicos y expertos de salud llamaron este viernes a las personas a no beber ni inyectarse desinfectantes después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugiriera que los científicos deberían investigar la inserción del agente de limpieza en el cuerpo como una forma de curar el Covid-19.

«(Esta es una) sugerencia loca y absolutamente peligrosa», dijo Paul Hunter, profesor de medicina en la Universidad Británica de East Anglia. «No se puede morir de Covid-19 después de inyectarse desinfectante, simplemente porque esa persona ya puede estar muerta por la inyección».

Trump dijo en su rueda de prensa diaria del jueves que los científicos deberían explorar si la inserción de desinfectante en el cuerpo de los contagiados con el nuevo coronavirus podría ayudarlos a eliminar la enfermedad.

La misma empresa que fabrica el desinfectante Lysol advirtió también que sus productos no están hechos para ingerirse para tratar de combatir el coronavirus. Incluso la propia Agencia de Protección Ambiental insistió que sólo se deben usar los desinfectantes sobre las superficies. «Jamás aplique el producto a sí mismo ni a otros. No ingiera productos desinfectantes», remarcó la agencia.

Parastou Donyai, director de práctica de farmacia en la Universidad de Reading, dijo que los comentarios de Trump fueron impactantes y poco científicos y destacó que la gente preocupada por el coronavirus debe buscar ayuda de médicos calificados y no «tomar comentarios extravagantes como un consejo real».

Robert Reich, profesor de política pública en la Universidad de California en Berkeley y exsecretario de trabajo de Estados Unidos, agregó en Twitter: «Las sesiones informativas de Trump ponen en peligro la salud del público. Por favor, no beba desinfectante».

Reckitt Benckiser, el fabricante de Lysol y Dettol, también advirtió contra el uso de desinfectantes para tratar el coronavirus.

«Bajo ninguna circunstancia nuestros productos deben administrarse en el cuerpo (por inyección, ingestión o cualquier otra vía)», dijo la compañía.

BdO/

Bolsonaro, aislado en Brasil ante pandemia

José Melendez / El Universal / 22 abril 2020

El presidente brasileño ha minimizado la enfermedad y se enfrentó al ministro de Salud, a quien destituyó

Una honda discrepancia en el combate a la pandemia del coronavirus desató una puja de poder en el gobierno de Brasil —entre el presidente Jair Bolsonaro y Luiz Mandetta, destituido como ministro de Salud— y en el aparato federal —entre Brasilia, como metrópoli, y los gobiernos estatales, como periferias— y exhibió la indecisión de la joven democracia en el ataque a la enfermedad.

Bolsonaro parece estar desconectado de una realidad que quedó al desnudo con la propagación del Covid-19: una crisis humanitaria mundial sin precedentes en los siglos XX y XXI.

“Bolsonaro gasta mucho tiempo y energía en lo que no debería (…) En lugar de ayudar, sólo obstaculiza al gobierno. Despidió a su ministro de Salud por vanidad y celos; critica diariamente las medidas de aislamiento social, sin presentar datos científicos; promueve las aglomeraciones cuando la recomendación de su ministro de Salud y la OMS dicen lo contrario”, dijo Marques a EL UNIVERSAL.

Con el gobernante decidido a erigirse como dueño de la verdad y faro anticorrupción, Brasil afronta un cóctel de riesgo para su democracia, con fanatismo político, intolerancia partidista, militarismo ultraderechista y emergencia sanitaria.Con el gobernante decidido a erigirse como dueño de la verdad y faro anticorrupción, Brasil afronta un cóctel de riesgo para su democracia, con fanatismo político, intolerancia partidista, militarismo ultraderechista y emergencia sanitaria.

Fiel defensor de las fuerzas que, en 1964, dirigieron un golpe de Estado, derrocaron al presidente Joao Goulart (1918-1976) e instauraron una dictadura que gobernó hasta 1985, Bolsonaro, de 65 años y capitán del ejército, repite que los militares, más que romper el orden constitucional hace 56 años, instalaron una revolución para el progreso de Brasil.Fiel defensor de las fuerzas que, en 1964, dirigieron un golpe de Estado, derrocaron al presidente Joao Goulart (1918-1976) e instauraron una dictadura que gobernó hasta 1985, Bolsonaro, de 65 años y capitán del ejército, repite que los militares, más que romper el orden constitucional hace 56 años, instalaron una revolución para el progreso de Brasil.

Bolsonaro minimizó la pandemia, es una “gripecita”, afirmó, y rechazó pedir aislamiento social, restricción vehicular y cierre comercial para evitar su propagación al aducir que sería negativo para la economía. También convocó a aglomeraciones, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió suspenderlas y prevenir el brote.

En desafío al mandatario, Mandetta y los gobiernos de estados como Río de Janeiro y Sao Paulo instaron a la población a aislarse. En represalia, el presidente destituyó a Mandetta el pasado 16 de abril y aceleró la pugna desde la metrópoli con las periferias. En un multitudinario acto el domingo anterior frente a una base militar en Brasilia, Bolsonaro agitó a sus seguidores para demandar el cierre del Congreso Nacional en su acoso a gobernadores y alcaldes que claman por severas medidas sanitarias. “No queremos negociar nada”, advirtió.

Bolsonaro está aislado políticamente”, aseguró el brasileño Edson Sardinha, editor en jefe de Congresso em Foco, influyente medio digital de comunicación y análisis político de Brasilia. “Ha perdido apoyo de grupos políticos”, añadió, al explicar que los gobernadores de 20 de los 27 estados acusaron al presidente, en una carta conjunta, de “atacar los principios democráticos”.

Ha perdido un poco de apoyo en las Fuerzas Armadas. Eso tampoco es algo muy explícito (…) Una parte muy grande [de las Fuerzas Armadas] está contra un eventual golpe de Estado”, narró. Carlos, hijo del gobernante, lanzó en Twitter una campaña de repudio a Rodrigo Maia, presidente de la Cámara de Diputados, luego de que su padre acusó al jerarca legislativo de conspirar en su contra. “No hay camino fuera de la democracia” ni tiempo “a perder con retóricas golpistas”, tuiteó Maia. En una constante hostilidad, según Sardinha, Bolsonaro crea polémicas “día tras día”, estimula a sus seguidores a atacar al Congreso y a los políticos “en general”.

https://www.eluniversal.com.mx/mundo/bolsonaro-aislado-en-brasil-ante-pandemia?amp

Esperan hospitales jornadas difíciles por coronavirus

«No son vacaciones», dice el subsecretario Hugo López Gatell

Por Julio Olvera

Escucho la súplica de una enfermera (pónganle el nombre que ustedes quieran). Ella forma parte del personal de la salud que enfrenta, en primera línea, la batalla en México contra el coronavirus, el enemigo que avanza por todo el planeta.

«Ha sido una jornada difícil, no tanto como las que nos esperan», dice la mujer, con voz entrecortada, casi al borde del llanto.

La veterana enfermera de un hospital público conduce su automóvil cuando hace la grabación del video, mismo que publicó en una red social, a la que muchos más trabajadores de la salud han recurrido en el marco de esta contingencia, para reclamar material y equipo, entre otras cosas.

Aunque suene a perogrullada, es claro que si todos los trabajadores de la salud expuestos a contagio contarán con máscaras, lentes, guantes y batas, correrán menos riesgo.

En la narración, la enfermera implora que la gente se mantenga en su casa, como única forma de contener el Covid-19. Saluda que, por fin, Hugo López Gatell ha pedido que la gente se quede en su casa, aunque reprocha que eso debió haber sido hace dos semanas.

Se lamenta que todavía haya gente en la calle, familias completas, como si no pasara nada. No solo el nuestro sino prácticamente todos los países han sido atacados por el nuevo tipo de coronavirus.

«Si no salen a la calle no se infectan, y si no se infectan no se enferman, y si no se enferman saldremos más rápido de esta epidemia», explica la mujer, quien intima al compartir que en los hospitales muchos sufren, porque también tienen miedo.

Recordemos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el 30 de enero pasado el brote del coronavirus -llamado en principio «2019-nCoV»- como una emergencia de salud pública de importancia internacional.

El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López Gatell, advirtió el viernes que la epidemia continuará después del 30 de abril; e insistió, al igual que la enfermera, en la necesidad de quedarse en casa. «Se trata de aplanar la curva de contagios», dijo.

«Lo que interesa es quedarnos quietos. Si no nos movemos, el virus no se mueve y no hay contagios. Quédate en casa, no salgas de vacaciones», pidió el funcionario federal en su reporte diario de las 7 de la noche sobre el Covid-19.

En redes sociales, usuarios de Facebook y Twitter han hecho comentarios en el sentido de que no hay que esperar a que algún familiar sea afectado para que el resto entienda la importancia de la sana distancia; es decir, guardarse en casa y, en lo posible, evitar lugares concurridos. Salga solo para lo necesario, como adquirir alimentos y otros productos básicos.

Padres y madres sorprendidos en lugares públicos en compañía de hijos, argumentan que no tienen quien cuide a los menores.

Es triste leer titulares como el siguiente:
«El coronavirus golpea a 7 miembros de una familia y mata a 4 de ellos» (CNN es Español, 20 de marzo de 2020)

Es lamentable, asimismo, que exista mucha gente que crea que es inmune, que el virus no los va a tocar. Qué bueno que así sea; pero por favor, no abusen de esa confianza porque podrían convertirse realmente en peligrosos propagadores asintomáticos del virus.

BdO/JOA